La Perversión Sexual de Hitler que Explica su Oscura Personalidad

Hitler, el amo y todopoderoso de la segunda guerra mundial. Sus deseos carnales y oscuros, lo llevaron a perder el control en su estrategia de guerra.

Odiado por muchos, pero seguido por miles. Parecía que sus deseos reprimidos los saciaba al ver las calles manchadas de sangre.

Así lo describe el psicólogo Volker Elis Pilgrim, también sociólogo, quien escribió una tesis acerca de los deseos y experiencias sexuales de uno de los tiranos más crueles conocidos en la historia del mundo, Hitler.

En El primer volumen de Hitler 1 and Hitler 2- Sexuelle Niemandsland, el autor quiere resaltar, no solo el punto del abuso de la psique del dictador, sino más bien, atribuir una razón, de lo ocurrido a un desvío sexual. Partiendo que como todo ser humano, un hombre tiene deseos, fantasías y ciertamente fetiches.

Esta «teoría» a la que recurre Pilgrim, está fundamentada en el libro. Para el escritor, su conducta asesina se debió a su desvío; no solo es una historia acerca de la personalidad que tenía este líder, sino de los sentimientos oscuros que llevaba a la cama. ¡Deseos y posesión carnal!

Personalidad Oculta

El autor, logró recaudar importante información relacionada con el dictador, gracias a personas allegadas, durante su mandato.

Claro está que se describe la relación que tenían y el papel que desempeñaron durante la guerra. Esta información lo llevó a determinar cualidades y comportamientos en distintas etapas de su vida.

Para Pilgrim, la vida de Hitler desempeñó dos etapas cruciales. La primera, una etapa en sus años de adolescencia, y lo describe como una hombre afeminado y asocial. Tenía vocación artista frustrada según sus allegados y una carrera militar donde sólo ascendió a rango de cabo.

Para este psicólogo, el deseo del dictador no se manifestaba directamente con la relación que pudiese existir con otros individuos. Al contrario, él enviaba a sus subordinados a matar, eso generaría su impulso sexual, una especie de excitación.

Según las fuentes utilizadas en el libro del sociólogo, Hitler, no sostenía relaciones con su pareja. Para otros, era un hombre dominante en la cama y posesivo, que alguna vez dejó por sentado «el deseo de querer poseer a una mujer físicamente».