Mitos sobre la infidelidad desmentidos

La infidelidad es un tema delicado, se refiere a las mentiras, al engaño, a mantener una agenda oculta, a comportarse de manera distinta, según la presencia o ausencia de la pareja, etc. Mucho se ha hablado sobre la infidelidad pero no todo es cierto. Te acercamos algunos mitos al respecto.

Cuándo es y cuándo no infidelidad

Para algunos cuando se intercambian diálogos, mensajes de texto o fotos sugerentes con terceras personas ya estarías engañando.

Ser infiel implica violar los acuerdos y compromisos de respeto mutuo, perdiendo así el derecho a exigir confianza, cariño, atención y respeto.

Pues bien, estos son algunos de los mitos más extendidos al respecto:

1. Ser feliz de nuevo

Hay relaciones que logran recuperarse después de una infidelidad. El problema es que mientras una ruptura es un hecho evidente para amigos y familiares, estas historias de éxito permanecen en la intimidad de la pareja.

Una infidelidad puede llegar a ser un duro golpe capaz de destruir los cimientos más básicos de una relación, por eso el éxito para la restauración de un vínculo se basa en construir con la misma persona una nueva pareja fundamentada en principios diferentes a los anteriormente establecidos.

2. “Es una vía de escape”

Una deslealtad puede ser, efectivamente, una vía de escape a situaciones relacionadas con falta de atención mutua o una carencia fundamental de comunicación. Sin embargo, una relación sexual fuera de la pareja puede ser también única y exclusivamente eso: sexo.

Que la vida de pareja sea completa, no significa que una persona no pueda sentirse atraída con fuerza hacia otra sin implicaciones emocionales de por medio.

3. “Si no hay sexo no hay infidelidad”

Buena parte de los adulterios solo consisten en sexo, pero, con frecuencia, las infidelidades suceden por una conexión emocional. Cuando ofreces una parte emocional de ti mismo a alguien con quien podrías traicionar a tu compañero, eso podría ser infidelidad quizá para tu pareja así que tenlo en cuenta.

4. “Las dificultades tienen la culpa”

Todas las relaciones tienen dificultades en cualquier punto de la relación en que se encuentren. Todas las uniones tienen vínculos más frágiles de lo que la mayoría cree.
Sin embargo, los ‘affaires’ no suceden porque haya algo malo en la pareja sino porque estos no saben cómo trabajar juntos para resolver sus frustraciones. Tener problemas en una relación no debería justificar una infidelidad.

5. “Un infiel lo es para toda la vida”

No es cierto que una persona que comete una infidelidad vuelva a cometerla sistemáticamente tiempo después. Existen personas para quienes la monogamia no puede ser su modelo y hay también otros que son incapaces de comprometerse firmemente con la persona con las que comparten una vida. No obstante, no es menos cierto que cualquier individuo corriente puede ser infiel.