Si te gustaría saber cómo puedes excitar a un hombre para tener una relación de mayor calidad presta atención a estos pasos que harán que tu pareja en la cama se ponga a cien.

El primero de los métodos a tener en cuenta consiste en una técnica oriental de masturbación masculina

Y es que hay que tener en cuenta que tanto si estamos sentados o de pie, el pene puede ser estimulado de diversos modos pero, sin duda, alguna con esta técnica lograrás una excitación mucho mayor, logrando placenteras eyaculaciones.

Para ello el hombre tendrá que colocarse tumbado boca arriba, con las piernas algo abiertas la mujer tendrá que entrar en contacto con el pene hasta que se produzca una erección fuerte.

En ese momento tendrás que sujetar el miembro masculino desde la zona del pubis, mientras coge el escroto con la otra mano, y agita de manera suave pero intensa, durante un minuto. Así lo que conseguirás es aumentar la erección sin provocar el orgasmo, todo ello acostumbrando la piel del escroto al tacto.

Cuando veas que la erección ha aumentado notablemente será el momento de coger el lubricante y esparcirlo a la vez tanto por el tallo del pene como por las zonas laterales del escroto, mientras comenzáis a masajearlos. No alces la piel del miembro sobre el glande, pero sí sujétalo con algo de presión. Al mismo tiempo no te olvides que tendrás que acariciar los laterales del escroto hasta que las yemas toquen intermitentemente el plano superficial del perineo, es decir los músculos que hay entre los testículos y el ano.

Cuando veas que tu pareja está ya bastante excitada será el momento de masturbar el pene más rápido a la vez que dais un masaje en el perineo externo presionando con intensidad, pero sin ejercer demasiada fuerza.

Se trata de una opción bastante recomendable si no tenéis lubricante a mano o si os apetece tener sexo oral. Para realizarla tendréis que empezar por presionar con las yemas a los lados del pene a la vez que lo introducís en vuestra boca. Luego sólo tendréis que seguir estos pasos con los labios cubriendo tanto el glande como la lengua. Si hacéis esto conseguiréis que vuestra pareja tenga una eyaculación mucho más copiosa. Podéis comprobarlo más claramente si ponéis un preservativo. Esta técnica hará que se multiplique el placer.